Obra·relatos·Retos LiterUp 2017

Reto 1. Primera y última foto

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  1. Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.

Este año El aullido del lobo vuelve a intentar participar en los retos de El libro del escritor, que tendrán sección propia dentro de la de relatos. Esperemos que vaya mejor que el 2016 y rompamos la racha de bloqueo.

***

¡FLASH!

— ¡¿Qué es eso de hacerte una foto sin mi?! —Gritó mi prima Agatha, mientras yo todavía bizqueaba por el fogonazo provocado por mi cámara —. Sabes que adoro tener fotografías contigo, Damian. —Agatha me miraba, cruzada de brazos y con un gesto que siempre me había resultado divertido—.Y más siendo la primera del año…

Abría mucho los ojos y apretaba los labios, hasta convertirlos en un círculo lleno de pliegues. Ella pretendía imponer, mostrar indignación, pero solo parecía una niña en medio de una rabieta.

—Sí, sí —respondí, tratando de no reírme y aún frotándome los ojos.

Ella pasó su brazo por mis hombros y sonrió; Su sonrisa era amplia, mostrando sus dientes ligeramente torcidos, e irradiaba luz; a mí siempre me había fascinado la alegría de mi prima.

—Pero haz la foto así —ordenó, dando con su dedo en la montura de mis gafas, que descansaban sobre mi cabeza —. Estás muy gracioso.

—Sí, tronchante —respondí, pasando de su orden y poniéndolas frente a mis ojos.

Y ahí volvía su expresión.

— ¡Con los ojos tan bonitos que tienes! No entiendo porque no usas lentillas. Si fueran mis ojos…

—Pero no lo son, y a mí me incomodan las lentillas.

Le di un toque en el brazo, para que se preparase, y accioné el disparador inalámbrico.

¡FLASH! Volvió a sonar, y de pronto mi prima ya no estaba.

Aquel fue mi peor Año nuevo. Agatha había desaparecido y nadie se daba cuenta de ello; en realidad nadie la podía echar de menos, porque yo era el único que la recordaba.

—Pero, hijo, tú no tienes ninguna prima.—Mi madre llegó a preocuparse mucho por mí —. Quizá deberías irte a la cama, algo ha debido sentarte mal.

— ¡Agatha! —Exclamó mi tía entre risas—. Ese sería un nombre estupendo si algún día tengo una niña.

¿Qué demonios estaba pasando? Cogí la cámara y revisé las últimas fotos hechas, pero no estaba la que me había hecho con ella. Sentí un nudo formándose en mi garganta, como el estómago quería salir por mi boca y mis piernas temblaban;  sentí el frío apoderarse de mi cuerpo y como de pronto lo seguía un intenso calor;  me daba vueltas la cabeza…  Y me desmayé, dando así la razón a mi madre. Pero yo sabía que Agatha era real, sabía que siempre había estado a mi lado y cuanto la admiraba… Y ahora, ahora no estaban ni ella ni su recuerdo.

***

Han pasado 10 años y el recuerdo de  Agatha aun me persigue, el recuerdo de su sonrisa y su voz antes de que desapareciera. Aun me persiguen los recuerdos de esas interminables terapias a las que me llevó mi madre, esas medicinas que tuve que luchar por qué no me dieran, esos momentos en los que llegué a dudar de mi mismo y esas veces que tuve que negar su existencia. Aun me atormenta el tiempo que pasé sin mi prima, sabiendo que debería estar a mi lado. Nunca podré superar que se fuera porque no se fue de forma natural, simplemente desapareció.

No he vuelto a tocar la cámara desde entonces, he renunciado a mi pasión por la fotografía, pues me recordaba demasiado la época en la que ella aun estaba y como ahora ya no.

— ¿Qué vas a tomar, ricura? —Sonja me dedica una de sus cálidas sonrisas, una tan amplia y resplandeciente como las de Agatha. Ella también tiene los dientes torcidos y unos ojos enormes, aunque los de Agatha eran más claros; es alta, seguramente Agatha también lo habría sido, y de constitución fuerte, podría resultar imponente de no ser por la ternura de sus sonrisas y sus ojos —. ¿Lo de siempre?

Tardo en apartar los ojos de ella, ya está acostumbrada, y asiento. Pronto tengo frente a mí una gran jarra de wiskey.  Llevo la jarra a la boca y pienso en cómo se puso mi madre la primera vez que me emborraché.

***

Tenía 16 años y había salido con unos amigos por primera vez. Les había costado mucho convencerme, y mi madre había tenido que ayudarles. No estaba muy seguro de que aquel fuera mi ambiente y no tenía ganas de pasarme el tiempo de fiesta, aun tenía en mente a Agatha, nunca he podido quitarme su recuerdo de encima,  y solo quería encerrarme en mi habitación. Realmente no sé como conseguí mantener a mis amigos, desde la desaparición de Agatha había empezado a alejarme de todo el mundo, pero ellos se mantuvieron, durante algún tiempo.

Una vez con ellos seguía deseando volver a mi cuarto, tal vez leer un poco y dormir.

—No seas muermo. —Rachel me ofreció una botella de cerveza —. Bebe, te ayudará a soltarte un poco y tal vez a quitarte esa angustia que llevas encima.

Rachel… Era una chica que siempre me había gustado. No era lo que la mayoría de chicos consideraban bonita, pero a mí me lo parecía. A menudo se habían metido con sus granos, o incluso con sus pocas ganas de depilarse, pero a ella le daban igual todos los insultos, simplemente vivía su vida como ella quería. Agatha siempre había estado picándome para que le dijese que me gustaba, que admiraba esa facilidad para ser libre, una facilidad mayor incluso que la de Agatha, pero nunca fui capaz y cuando ella desapareció perdí toda esperanza.

—Puedo probar…

Llevé la botella a mis labios y el sabor me resultó amargo, pero pronto empezó a gustarme. Bebí la botella entera y pedí otra. La sensación que provocaba, ese ligero calor en la garganta, era lo primero agradable que sentía. Tal vez era la esperanza de olvidar, de dejarme llevar, pero empecé a beber más y más.

Quiero hacerme otra foto. La voz de Agatha resonó en mi cabeza, mientras vomitaba.  La busqué con la mirada, desorientado y llamando la atención de quienes me acompañaban. Eres un gran fotógrafo, Oliver.

Y de pronto la vi. Su redondo y alegre rostro, sonriéndome desde el otro lado de la carretera e invitándome a ir con ella. Todo estuvo a punto de acabar aquella noche, y ojalá, pero mis amigos me pararon antes de que un camión pasase a toda velocidad. Yo podría haber sido aplastado por aquellas enormes ruedas, podría haber acabado con todo el dolor sin tener que reunir valor para matarme, pero ellos me lo impidieron… Y tal vez sea mejor así.

Cuando me llevaron a casa y le contaron todo a mi madre, esta se echó a llorar. No estaba enfadada, solo asustada. Temblaba y lloraba, abrazándome todo el rato contra ella. Podía notar su corazón desbocado.

—Vi a Agatha, mamá, ella estaba allí —le conté, con la boca pastosa y una sonrisa boba surcándome los labios —. Quería que fuera con ella…

Y aquellas palabras aumentaron mi tortura con los terapeutas…

***

Y cada vez que bebo recuerdo aquel día, aquella voz y la presencia que, probablemente, imaginé. Se repitió un par de veces más, a veces al ser obligado a medicarme, pero hace años que no la siento.  Puede que sea mejor así, puede que no esté tan loco, pero la echo tanto de menos que me gustaría tener esas alucinaciones.

— ¿Estás bien, cariño? —pregunta Sonja pasándome una servilleta bajo los ojos —. No tengas miedo de llorar, es sano…

Dirijo una mirada cansada a Sonja. No me había dado cuenta de que lloraba, pero realmente me da igual, probablemente lo necesite.

—Pensando en esa chica —no pregunta, lo afirma, varias veces he mencionado a Agatha sin dar demasiados datos —. Es una pena que tengas que sufrir tanto.

—Es imposible no hacerlo.

Sonja me acaricia el pelo y se aleja a servir una mesa. La observo; se mueve con seguridad, con paso firme. Ha ido a atender la mesa de una mujer,  la gente dice que son buenas amigas, pero yo sé que hay algo más. Sonrío levemente al ver esa amplia sonrisa otra vez, pero cargada de muchas más emociones.

— ¿Así habrías sido enamorada?

Puede que algún día lo descubras, primo. Espero que para entonces tengas una cámara a mano.

Me atraganto un poco con el wiskey, pero en seguida dejo aflorar una sonrisa enternecida, mientras miro la barra. Sé que no está aquí, pero sentir su voz me reconforta.

—Espero verte pronto, Agatha.

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5 comentarios sobre “Reto 1. Primera y última foto

  1. Jolín qué turbio todo, me quedo con las ganas de saber si Agatha fue alguna vez real o no 😮 Estaré atenta a tus próximos relatos del reto, yo también participo y estás más que invitada a pasarte por los míos 🙂 ¡Besitos sonámbulos! ★🌙

    Le gusta a 1 persona

    1. Puede que este pequeño universo se siga desarrollando. De momento puedo asegurar que se sabrá más de Sonja. He de pasarme por tu blog a leer tus relatos 🙂

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  2. Hola!

    De algún modo esperaba que cuando volviese a hacer una foto Agatha saldría de la cámara igual que según yo pensaba , entró en ella al hacerse la foto en la fiesta.

    Pero el final no ha sido como esperaba y me ha dejado un poco de mal cuerpo porque no se llega a saber si todo eran imaginaciones suyas o no.

    Muy bueno el relato, me ha mantenido con la intriga. Leeré más del reto (yo también participo)

    Saludos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Me encanta leer las teorías que saca la gente, la tuya es interesante. Espero que la sensación que te ha dejado no sea demasiado desagradable y que lo hayas disfrutado.

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